Querida Madre y Reina,
unidos al Padre Fundador y a todos los hermanos de la Obra Familiar, nos recogemos ante Ti, en el Santuario, donde Tú nos acoges, nos educas y nos envías a construir el Reino de Cristo.
Te damos gracias por habernos elegido, y te suplicamos que reines en nuestros hogares. Haz que en amor filial a Ti nos amemos en el respeto y servicio mutuos, para constituir una familia unida y alegre, que como aquélla de Nazareth, aspire constantemente en el Capital de Gracias, a la Santidad de la Vida Diaria y a la disponibilidad por los demás.
Como comunidad de familias que quieren ser instrumentos tuyos, nos ofrecemos a Ti para la renovación de la vida familiar y de la sociedad. Transfórmanos en „Fundamento y Corona“ de la familia de Schönstatt, de la Iglesia, y del mundo nuevo que debemos construir, en la fuerza de la Alianza, para gloria de la Trinidad. Amén.
|