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Panegíricos, halagos y otras flores

Pozuelo de Alarcón a 3 de diciembre de 2003

La Real Academia Española define el panegírico como discurso o sermón en alabanza de alguien. Pero cuando San Isidoro de Sevilla (560-636) escribió "De los libros" (Originum sive Etymologiarum libri XX, VI, 8) describió el Panegírico como "un género libre y difuso en alabanza de los reyes; en su composición son adulados los hombres con muchas mentiras. Este mal nació entre los griegos, cuya ligereza, acompañada de facilidad para hablar y abundancia de palabras, levantó muchas nubes de mentiras."

 

San Isidoro de Sevilla candidato a patrón de Internet



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En algunos acontecimientos familiares cuando, entre la alegria de la fiesta y el amor a los hermanos, nos da un arrebato panegírico, donde abunda la palabra y la facilidad para hablar no debemos juzgar si hay ligereza, para no pensar en si San Isidoro tenía razón, no sea que la alabanza sea mentira. Deberiamos pensar que la verborrea procede de una muestra de cariño, aunque, a veces, desborde la medida de lo que dicta la prudencia y se convierta en un rosario de halagos interminables.

Cuando padecemos verborra y hay cariño nos cuesta ser parcos en los halagos y miramos más el recipiente que quien lo llena, más a la arcilla que al alfarero, más a la flor que al jardinero.

Por ello os recuerdo que halago viene de la voz árabe aláq, nombre con el que se denominaba al palomo ladrón. Y ¿qué es un palomo ladrón?, pues aquel que con arrullos y caricias lleva las palomas ajenas al palomar propio.

Mi padre siempre me recuerda que lo peor que se puede hacer a una persona es halagarla, por eso, quizas, sea yo tan crítico conmigo mismo, y tan pepito grillo para los demás. También ha tratado de enseñarme que no espere de mi más de lo que conviene y que aspire más bien a una sobria aspiración.

Pero veamos algunos ejemplos del palomo ladrón:


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En versión para infantes podemos verlo en la película de Shrek, cuando la Princesa Fiona se levanta después de su primera noche en libertad. Se despierta y contenta se pone a cantar. Un pájaro la imita subiendo el tono, ella sube un poco más, y el pájaro en un esfuerzo de vanagloria hace … PUFF y explota. Luego la princesa y sus amigos se comen los huevos del nido a la parrilla. Ésta es la astucia de satanás que usando de nuestras mejores cualidades nos enorgullece para arruinar la primera de todas las virtudes: la humildad. Cuantas veces el enemigo viene vestido de amigo lisonjero y halagador, palomo ladrón, que quiere llevarse la mejor de las virtudes.

 

Fiona en la escena de la película Shrek aludida



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En versión mexicana se dice: "Halagos a la casada pronto la hacen más mala" Y en versión del refranero español: "Al que has de acallar has de halagar"; ejemplos de sabiduría popular.

En versión de Moliere: "Cuanto más amamos a alguien menos conviene halagarla"; ejemplo de sabiduría cultivada.

O en ejemplo de autentica sabiduría tenemos la versión del Libro de Proverbios: "La lengua mentirosa odia a sus víctimas, la boca melosa labra la ruina" (Pr 27, 28) "El hombre que adula a su prójimo pone una red bajo sus pasos" (Pr 29, 5)

O este otro del Libro de Jeremías: "Así dice Yahveh: No se alabe el sabio por su sabiduría, ni se alabe el valiente por su valentía, ni se alabe el rico por su riqueza, mas en esto se alabe quien se alabare: en tener seso y conocerme, porque yo soy Yahveh, que hago merced, derecho y justicia sobre la tierra porque en eso me complazco – oráculo de Yahveh -." (Jr 9, 22-23)

Espero que esta reflexión sobre el daño que el halago hace a una persona sea útil para alguien.


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Pero antes de acabar quiero aportar otra cosa. Nos hemos fijado en la paloma pero no nos hemos fijado en el palomo. Su técnica es simple: se estira, gallardea, arrulla ...

Si pobre es la paloma que se deja robar por el arrullo del palomo, pobre es el palomo que tiene por oficio el adorno, el halago y la lisonja.

Un saludo

José Alfonso Garre.

 

Cortejo del palomo a la paloma



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