Schoenstatt
es un Movimiento Apostólico internacional, una irrupción
carismática en el
seno de la Iglesia para nuestro tiempo suscitada por la acción
del Espíritu Santo.
Asume la tarea de formar una familia eclesial que ejerza su misión
profética a partir de
la identidad profundamente mariana de su carisma fundacional, en servicio
desinteresado
a la Iglesia.
"El
amor a la Iglesia nos ha urgido a llamar a la Obra a la vida,
o mejor dicho, a suplicar a Dios que realice en nosotros su misión
para bien de la Iglesia." (P.JK)
SCHOENSTATT:
Un lugar, una historia
Muy
cerca de Coblenza, donde confluyen el Rhin y el Mosela, se encuentra
Schoenstatt, un hermoso lugar en el corazón de Renania (Alemania).
En el siglo XII el obispo de Tréveris le regaló a unas
monjas agustinas un terreno que él mismo calificó de "eyne
schoene Statt", "un lugar bello" y que ocuparon hasta
el siglo XVI en que se vieron obligadas a abandonarlo.
Muchos años más tarde, a principios del sigo XX los Padres
Pallottinos adquirieron el terreno y se instalaron allí inaugurando
en 1912 un seminario menor. La dirección espiritual de los seminaristas
recayó en el joven Padre José Kentenich (contaba 27 años
de edad) que sería más tarde el fundador de la Obra de
Schoenstatt, que toma su nombre de este lugar. El centro espiritual
de la Obra será una pequeña capilla que estaba abandonada,
siendo restaurada por los mismos estudiantes, en aquel entonces miembros
de una congregación mariana fundada por ellos con la orientación
del P. Kentenich. En esta capilla, y frente al enorme desafío de la guerra que se inicia (la 1ª Guerra mundial comenzó en agosto del 14), el Director Espiritual propone a
los jóvenes consagrarse a la Santísima Virgen y ofrecerle
todos sus esfuerzos por empeñarse seriamente en su autosantificación
y el cultivo de un fuerte espíritu apostólico. A cambio
le piden a la Stma. Virgen que se establezca en aquella capilla, la
transforme en un lugar de gracias y de peregrinación; un taller
donde se forjen personalidades santas y apostólicas y donde Ella
se manifieste como Madre y Educadora de los corazones juveniles, para
que, en el desafiante tiempo actual, puedan seguir a Cristo con radicalidad
y comprometerse como apóstoles en al construcción de su
Reino.
Era el 18 de Octubre de 1914, en Septiembre acababa de estallar la primera
Guerra Mundial y esta consagración y compromiso mutuo con María
denominada "Alianza de Amor" pasó a ser el acto fundante
y constitutivo de Schoenstatt.
La
historia ha demostrado que la Stma Virgen aceptó la Alianza propuesta
por el Padre Kentenich junto a los jóvenes y que el Santuario
se ha convertido en hogar espiritual y taller de formación para
todos aquellos que acuden allí con fe. Desde este lugar, Ella
reparte abundantemente las gracias de arraigo espiritual, transformación
interior y envío apostólico. La Stma Virgen, como Madre
nuestra que es, cobija, educa e implora incansablemente para cada uno
la luz y la fuerza para cumplir la vocación apostólica
de todo cristiano; apoya y hace fecunda la acción desde el Santuario
para transformar la sociedad llenándola del espíritu de
Cristo.
"Se
trata de tu Obra, (María) ¡glorifícate!"
SCHOENSTATT:
Una Familia espiritual internacional
El
Movimiento apostólico de Schönstatt, en virtud de la Alianza
de Amor con la Stma. Virgen, se concibe a sí mismo y se estructura como una Familia
espiritual. Desde el principio el Fundador y sus seguidores la fundación
se relacionan en una profunda vinculación familiar que ira desarrollándose
y enriqueciéndose a través de la historia de la fundación. La Madre tres
Veces Admirable, el Fundador y el Santuario constituyen los tres puntos
de contacto esenciales: son padre, Madre y hogar, indisolublemente unidos,
y constituyen el origen vital de la construcción y desarrollo
de la Familia de Schoenstatt. En este marco cálido y familiar,
se va forjando una conciencia de fraternidad que impulsa a la comunión
de bienes, de ideales y de corazones, procurando una cohesión
y eficiencia apostólica, testimonio cristiano para la renovación
del mundo.
Schoenstatt es una familia internacional, compuesta por multitud de
personas de diversos países y diferentes ámbitos culturales.
Como en toda gran familia espiritual existe el desafío de construir
la unidad en la diversidad. Sus miembros afrontan las tensiones sabiendo
que éstas son parte integrante de la vida y que en la medida
que el respeto, la confianza mutua y la solidaridad, alimentadas por
la oración, sean las actitudes fundamentales, crecerá
la auténtica comunión fruto de un vivir en, para y con
el otro.
